Una fuga de refrigerante es una de las averías que más conductores dejan parados en el arcén, y casi siempre avisa antes: baja el nivel del depósito, aparecen manchas bajo el coche o se enciende el testigo de temperatura. En esta entrada te explicamos de dónde suele salir, cómo reconocerla, qué hacer si te pasa en carretera y qué producto de nuestra tienda encaja según el tamaño del problema.
De dónde sale una fuga de refrigerante
Según explica Repsol en su guía sobre pérdidas de anticongelante, los puntos donde suele aparecer una fuga de refrigerante son estos:
- Radiador y depósito de expansión: grietas por corrosión o por el envejecimiento del plástico.
- Manguitos y abrazaderas: el calor y el uso los deterioran, y las sujeciones se aflojan con el tiempo.
- Bomba de agua: fallos en sus juntas o retenes.
- Junta de culata: es la avería más seria, porque el refrigerante llega a mezclarse con el aceite. Tienes más información en nuestra entrada sobre la junta de culata.
Los coches con muchos años y kilómetros son los que más lo sufren: gomas resecas, plásticos cansados y metal con años de corrosión. Si el tuyo está en ese grupo, te puede interesar nuestra entrada sobre por qué el mantenimiento preventivo es tan importante en coches de más de 15 años.
Síntomas de una fuga de refrigerante
Una fuga de refrigerante se nota de formas distintas según el coche esté parado o en marcha:
- Con el motor parado: manchas de líquido bajo el vehículo después de circular o de pasar la noche aparcado.
- En marcha: el testigo de temperatura se enciende, se nota olor a líquido caliente o sale humo blanco por el escape.
- En el depósito de expansión: el nivel baja de forma repetida entre una revisión y la siguiente, aunque no veas ninguna mancha.
Qué hacer ante una fuga de refrigerante en carretera
Lo primero es la seguridad. Estos son los pasos que recomienda Repsol:
- Detén el coche en un lugar seguro y espera a que el motor se enfríe por completo.
- No abras el depósito en caliente: la presión del circuito puede provocar quemaduras.
- Revisa el nivel del depósito de expansión cuando esté frío.
- Rellena con refrigerante compatible con tu vehículo para poder llegar al taller.
- No sigas circulando con el motor sobrecalentado. Es la forma más rápida de convertir una fuga pequeña en una avería grande.
Cómo sellar una fuga de refrigerante sin desmontar nada
Cuando la fuga es pequeña y aparece en el radiador, los manguitos o el propio circuito, un tapafugas de refrigeración permite sellarla desde dentro: se añade al circuito y busca por sí solo los agujeros y grietas por donde se escapa el líquido. Estos son los dos que tenemos en la tienda:
- K-Seal: sella de forma permanente fugas en radiadores y enfriadores. Es compatible con todos los sistemas de refrigerante, no obstruye y cada envase trata hasta 21 litros de refrigerante. Es el más indicado para un coche de calle con una fuga habitual.
- K-Seal HD: la versión para circuitos grandes, de hasta 57 litros, y también puede reparar fugas en la culata. Encaja en furgonetas, camiones y vehículos con mucho volumen de refrigerante.
En los dos casos el uso es sencillo: se agita el envase con fuerza durante al menos 30 segundos y se añade por el radiador o por el vaso de expansión. Si lo aplicas con el motor caliente, ten el mismo cuidado que al abrir el circuito: la temperatura y la presión del refrigerante pueden causar lesiones graves. Después, conduce con suavidad o deja el motor a ralentí hasta que la temperatura llegue a su nivel normal.
Cómo evitar una fuga de refrigerante
- Revisa el nivel del depósito de expansión con el motor frío de vez en cuando, sobre todo antes de un viaje largo.
- Usa siempre el refrigerante adecuado para tu vehículo.
- Fíjate en los manguitos y abrazaderas: si están resecos, agrietados o flojos, cámbialos antes de que fallen.
- Si reparas una fuga de refrigerante, aprovecha para cambiar el líquido del circuito por completo.
- Lleva una botella de refrigerante en el maletero por si tienes que rellenar en ruta.
Preguntas frecuentes sobre la fuga de refrigerante
¿Se puede seguir conduciendo con una fuga de refrigerante?
No conviene. Si el motor se sobrecalienta, una fuga pequeña puede convertirse en una avería grande. Detén el coche en un lugar seguro, espera a que el motor se enfríe por completo, revisa el nivel del depósito de expansión y rellena con refrigerante compatible solo para llegar al taller.
¿Cómo sé si tengo una fuga de refrigerante?
Con el motor parado, por las manchas de líquido bajo el coche. En marcha, porque se enciende el testigo de temperatura, hay olor a líquido caliente o sale humo blanco por el escape. Y en el depósito de expansión, porque el nivel baja de forma repetida aunque no veas manchas.
¿Qué producto sirve para sellar una fuga de refrigerante?
Si la fuga es pequeña y está en el radiador, los manguitos o el circuito, un tapafugas de refrigeración la sella desde dentro. En nuestra tienda tienes K-Seal, que trata hasta 21 litros de refrigerante y es compatible con todos los sistemas, y K-Seal HD, para circuitos de hasta 57 litros, que también puede reparar fugas en la culata.
¿Cómo se usa K-Seal?
Se agita el envase con fuerza durante al menos 30 segundos y se añade por el radiador o por el vaso de expansión. Después, conduce con suavidad o deja el motor a ralentí hasta que la temperatura llegue a su nivel normal. Si lo aplicas con el motor caliente, ten mucho cuidado: la temperatura y la presión pueden causar lesiones graves.
¿Falla el aire acondicionado y no el circuito del motor? Es otro sistema con su propio gas: consulta por qué el aire acondicionado del coche no enfría.
Resumen
Una fuga de refrigerante avisa antes de dejarte tirado: nivel que baja, manchas y testigo de temperatura. Si te pasa, para, deja enfriar y rellena solo lo justo para llegar al taller; si la fuga es de las que se pueden sellar desde el circuito, K-Seal y K-Seal HD son la solución que tienes en nuestra tienda online.




