La mitad de los coches en España ya supera los 15 años: por qué el mantenimiento preventivo es más importante que nunca
El parque automovilístico español continúa envejeciendo. Cada vez circulan más vehículos con diez, quince o incluso veinte años de antigüedad y, ante esta realidad, el mantenimiento preventivo del coche adquiere una importancia todavía mayor.
Según el Informe Anual 2025 de ANFAC, la edad media de los turismos en España se situó en 14,6 años, mientras que 12,9 millones de los 26,7 millones de turismos en circulación ya superan los 15 años de antigüedad.
Es decir, prácticamente uno de cada dos coches que circulan por nuestras carreteras tiene más de quince años.
La renovación del parque es uno de los grandes retos del sector, pero mientras estos vehículos continúen circulando existe otra cuestión igualmente importante: mantenerlos correctamente para conservar su fiabilidad, rendimiento y seguridad durante el mayor tiempo posible.
España tiene un parque automovilístico cada vez más envejecido
Los últimos datos publicados por ANFAC muestran una tendencia clara.
La edad media de los turismos españoles volvió a crecer durante 2025 hasta alcanzar los 14,6 años, y casi dos de cada tres vehículos tienen ya más de diez años.
Además, existen diferencias importantes entre comunidades autónomas.
En Andalucía, por ejemplo, la edad media del parque alcanza ya los 15,2 años y el 51,8 % de los turismos en circulación tiene más de 15 años.
La Dirección General de Tráfico también refleja esta situación. Según los datos del Registro Nacional de Vehículos, de los más de 37 millones de vehículos registrados en España en 2025, alrededor de 29 millones tenían más de nueve años.
A esto hay que añadir el mercado de vehículos usados importados. Durante el primer trimestre de 2026, el 21,3 % de los vehículos usados matriculados procedentes del extranjero tenía ya más de quince años.
Todo ello dibuja un escenario en el que el mantenimiento de vehículos con elevada antigüedad será cada vez más habitual tanto para los conductores como para los profesionales del taller.
¿Un coche con más de 15 años está necesariamente en mal estado?
No.
La antigüedad de un vehículo no determina por sí sola su estado mecánico.
Un coche con quince años que ha recibido un mantenimiento correcto puede encontrarse en mejores condiciones que otro mucho más reciente cuyo mantenimiento haya sido insuficiente.
Lo que sí ocurre es que, con el paso del tiempo y de los kilómetros, los diferentes sistemas del vehículo acumulan desgaste y contaminación derivados de su funcionamiento normal.
Depósitos en el sistema de combustible, carbonilla en admisión y EGR, regeneraciones incompletas del filtro de partículas, degradación de fluidos o pequeñas pérdidas en el circuito de refrigeración pueden desarrollarse progresivamente durante miles de kilómetros.
En estos vehículos resulta especialmente importante no limitar el mantenimiento a reparar aquello que ya se ha averiado.
Mantenimiento preventivo: actuar antes de que aparezca la avería
Muchos problemas mecánicos comienzan bastante antes de que aparezca un testigo en el cuadro de instrumentos.
Un inyector que progresivamente pierde calidad de pulverización, una EGR que empieza a acumular carbonilla o un DPF que realiza regeneraciones cada vez con mayor frecuencia pueden seguir permitiendo que el vehículo circule con aparente normalidad.
Sin embargo, ignorar estos síntomas puede terminar provocando problemas más importantes.
El mantenimiento preventivo busca precisamente adelantarse a esta situación.
No puede impedir todas las averías ni sustituye el diagnóstico o la reparación de un componente defectuoso, pero permite mantener los diferentes sistemas en mejores condiciones y detectar problemas antes de que puedan afectar a otros componentes.
En un vehículo que lleva más de una década circulando, esta filosofía de mantenimiento cobra todavía más sentido.
Cinco sistemas que conviene vigilar especialmente en vehículos de mayor antigüedad
Sistema de combustible e inyección
El sistema de inyección debe suministrar al motor una cantidad de combustible muy precisa y correctamente pulverizada.
Con el paso del tiempo pueden aparecer depósitos en los inyectores y otros componentes del sistema de combustible que alteren su funcionamiento.
Arranques irregulares, aumento del consumo, pérdida de respuesta, funcionamiento inestable o una mayor generación de humos pueden indicar que existe algún problema que merece ser revisado.
Además, una combustión deficiente no afecta únicamente al rendimiento del motor: puede incrementar la cantidad de residuos que posteriormente llegan a los sistemas anticontaminación.
EGR y sistema de admisión
La válvula EGR forma parte de los sistemas destinados a reducir las emisiones contaminantes del motor.
Para ello recircula una parte de los gases de escape nuevamente hacia la admisión.
El propio funcionamiento del sistema provoca que, con el paso de los kilómetros, puedan acumularse depósitos de carbonilla y otros residuos tanto en la válvula EGR como en diferentes puntos del sistema de admisión.
Este fenómeno puede ser especialmente acusado en determinados tipos de utilización, como los recorridos urbanos frecuentes.
Una revisión y un diagnóstico adecuados permiten determinar si existe acumulación de suciedad o si el problema tiene otro origen.
Filtro de partículas DPF y catalizador
Los sistemas anticontaminación son especialmente sensibles a problemas previos de combustión.
En los vehículos diésel, el filtro de partículas o DPF retiene buena parte del hollín generado por el motor y necesita realizar periódicamente procesos de regeneración para eliminarlo.
Los recorridos cortos y la conducción urbana pueden dificultar estas regeneraciones, provocando una acumulación progresiva de partículas.
Como explicamos en nuestro artículo sobre el mantenimiento y limpieza del filtro de partículas DPF, actuar antes de que el filtro alcance niveles elevados de saturación puede ayudar a evitar intervenciones mucho más complejas.
El catalizador también necesita trabajar en unas condiciones determinadas para realizar correctamente las reacciones químicas encargadas de transformar diferentes contaminantes.
Por ello, cuando aparecen problemas recurrentes en DPF o catalizador, es importante analizar también qué está ocurriendo en el motor y no limitarse únicamente a tratar el componente donde aparece el síntoma.
Sistema de refrigeración
El circuito de refrigeración es otro de los sistemas que cobra especial importancia a medida que aumenta la antigüedad del vehículo.
Manguitos, conexiones, radiadores, termostatos, bombas de agua y otros elementos pueden deteriorarse progresivamente.
Una pequeña pérdida de refrigerante que pasa inadvertida puede acabar provocando problemas mucho más serios si el motor trabaja fuera de su temperatura correcta.
Controlar periódicamente el nivel y estado del refrigerante y prestar atención a cualquier variación anormal de temperatura puede ayudar a detectar problemas en una fase temprana.
Lubricación y limpieza interna del motor
El aceite tiene una función fundamental en cualquier motor: reduce la fricción entre los componentes internos, contribuye a controlar la temperatura y transporta contaminantes hacia el filtro.
Por ello es fundamental utilizar siempre un lubricante que cumpla las especificaciones indicadas por el fabricante y respetar sus intervalos de sustitución.
En motores con muchos kilómetros también resulta especialmente importante conocer el historial de mantenimiento antes de realizar cualquier intervención adicional.
No todos los motores envejecen de la misma manera ni presentan el mismo estado interno.
La antigüedad también implica diferencias en emisiones
El envejecimiento del parque tiene también consecuencias medioambientales.
Según ANFAC, un turismo Euro 6d emite un 55 % menos de NOx y un 38 % menos de CO₂ que un turismo de 14 años de antigüedad.
La renovación del parque es, por tanto, una herramienta fundamental para reducir las emisiones del transporte.
Sin embargo, millones de vehículos de elevada antigüedad seguirán circulando durante los próximos años.
Mientras eso ocurra, mantener correctamente sus motores y sus sistemas anticontaminación también resulta esencial.
Un problema de combustión, un inyector defectuoso o un sistema anticontaminación que no funciona correctamente pueden afectar tanto al rendimiento del vehículo como a sus emisiones.
Un coche antiguo no tiene por qué ser un coche descuidado
Superar los quince años no significa necesariamente haber llegado al final de la vida útil de un automóvil.
La diferencia está, en muchas ocasiones, en el mantenimiento que ha recibido durante esos años.
Respetar las revisiones, utilizar los lubricantes y fluidos adecuados, mantener limpio el sistema de combustible, controlar los sistemas anticontaminación y actuar ante los primeros síntomas puede contribuir a prolongar la vida útil de muchos componentes.
También conviene evitar uno de los errores más habituales: tratar solamente el síntoma sin buscar la causa que lo está provocando.
Por ejemplo, un filtro de partículas que se obstruye repetidamente puede tener detrás un problema de combustión, inyección, sensores, EGR u otro componente.
Un buen mantenimiento comienza siempre por comprender qué está ocurriendo en el vehículo.
La prevención empieza antes de que aparezca el testigo
El progresivo envejecimiento del parque automovilístico español plantea un nuevo escenario para conductores y profesionales.
Cada vez tendremos que mantener durante más tiempo vehículos con un elevado número de kilómetros y años de funcionamiento.
Por eso el mantenimiento preventivo debe entenderse como una inversión en fiabilidad, rendimiento y conservación del vehículo.
No se trata únicamente de reparar.
Se trata de revisar, diagnosticar, limpiar cuando sea necesario, proteger los diferentes sistemas y actuar antes de que pequeños problemas puedan convertirse en averías importantes.
En GML Alto Rendimiento llevamos desde el año 2000 trabajando con soluciones especializadas para el mantenimiento y tratamiento de vehículos, distribuyendo productos para sistemas de combustible, inyección, DPF, EGR, catalizadores, refrigeración y mantenimiento interno del motor.
Si eres profesional del taller o necesitas asesoramiento para determinar qué tratamiento puede ser adecuado para un vehículo concreto, puedes contactar con nuestro equipo técnico en tecnico@gmlgt.com o a través de nuestro canal de WhatsApp.
Fuentes y referencias
ANFAC – Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones.
“La mitad de los turismos que circulan en España superan ya los 15 años de antigüedad”. Publicado el 6 de agosto de 2026. Datos del Informe Anual 2025 de ANFAC.
ANFAC – Informe regional de Andalucía.
“El parque de turismos de Andalucía eleva su antigüedad media hasta los 15,2 años”. Publicado el 6 de agosto de 2026.
Dirección General de Tráfico (DGT).
“Usados importados: ¿compramos lo viejo?”. Publicado el 27 de julio de 2026. Datos del Registro Nacional de Vehículos y matriculaciones del primer trimestre de 2026.

