El combustible más barato no siempre es el que tiene menor precio por litro
Cuando aumenta el precio del gasóleo y la gasolina, todos miramos el precio del surtidor.
Pero en GML Alto Rendimiento creemos que hay otra pregunta igualmente importante:
¿Cuánto rendimiento obtenemos realmente de cada litro de combustible?
Por eso trabajamos sobre el combustible mediante soluciones de tratamiento basadas en tecnología Aderco. Cuando una estación utiliza combustibles tratados por GML Alto Rendimiento, el objetivo no es simplemente añadir un aditivo al depósito, sino actuar progresivamente sobre determinados factores relacionados con la eficiencia del combustible y los costes de utilización del vehículo:
- Calidad de la combustión.
- Formación de depósitos.
- Limpieza del sistema de alimentación e inyección.
- Eficiencia progresiva del motor.
- Mantenimiento asociado al ensuciamiento del sistema.
Rentabilidad del combustible
CONSUMO · EFICIENCIA · MANTENIMIENTO
Pongamos un ejemplo:
Una flota que consume 100.000 litros al año, con un combustible a 1,60 €/L, representa un coste anual en combustible de 160.000 € anuales.
Un 1 % de ahorro supondría 1.000 litros menos al año: 1.600 €.
Un 2% de ahorro supondría 2.000 litros menos al año: 3.200 €.
Un 3 % de ahorro supondría 3.000 litros menos al año: 4.800 €.
Un 4 % de ahorro supondría 4.000 L menos al año: 6.400 €.
Estos porcentajes representan escenarios económicos de ahorro y no una garantía de resultado. El consumo real depende del vehículo, su estado, carga, conducción, recorrido y condiciones de explotación.
El consumo es una parte de la ecuación y el usuario reposta directamente un combustible previamente tratado por la estación, sin necesidad de adquirir ni dosificar ningún producto adicional.
Por eso en GML Alto Rendimiento defendemos algo diferente:
MEDIR → TRATAR → COMPARAR
Porque el verdadero resultado de una tecnología de tratamiento de combustible no debería demostrarse con una promesa, sino con litros/100 km, coste/km y evolución del mantenimiento.


