El invernaje del barco suele empezar por el casco, la hélice y las baterías, y el depósito se queda para el final, si llega. Es un error frecuente: lo que más se estropea en meses de parada es el combustible que dejas dentro, y el problema no se nota hasta el primer día de la temporada siguiente.
En esta guía vas a ver qué le pasa al combustible cuando el barco está parado, si conviene dejar el depósito lleno o a medias y los siete pasos que recomendamos antes de cerrar la temporada. Vale para diésel y para gasolina, y para barcos de recreo, de pesca o de trabajo.
Por qué el combustible sufre durante el invernaje del barco
Un barco parado seis meses es el peor escenario para el combustible: no se mueve, no se renueva y el depósito se calienta y se enfría cada día. Casi siempre actúan tres cosas a la vez:
- Condensación. Cada vez que el depósito se enfría por la noche, la humedad del aire que hay dentro se convierte en gotas que acaban en el fondo. Cuanto más vacío está el depósito, más aire y más humedad hay disponibles.
- Envejecimiento. El combustible se oxida con el tiempo y deja gomas y residuos. La gasolina es la más delicada: suele hablarse de unos seis meses, y de hasta un año para el gasóleo, aunque depende de cómo se guarde.
- Hongos y bacterias. Donde hay agua en el fondo y gasóleo encima, se forma una zona en la que pueden crecer microorganismos. Los marineros lo conocen como la peste del diésel, y suele descubrirse cuando los filtros se atascan nada más arrancar.
Si tu motor es de gasolina, hay un cuarto factor: el etanol atrae la humedad. Cuando recoge demasiada agua, puede separarse del resto de la gasolina y formar una capa en el fondo que el motor no quema bien.
Los límites oficiales dan una idea de lo poco que hace falta. El gasóleo de automoción y el de uso agrícola y marítimo no pueden superar los 200 mg de agua por kilo según el Real Decreto 1088/2010. Son unos 17 ml de agua por cada 100 litros de gasóleo. Un depósito que pasa el invierno con humedad dentro supera esa cifra con facilidad.
¿Depósito lleno o a medias en el invernaje?
Es la duda que más se repite y la respuesta no es unánime. La recomendación más extendida es dejarlo casi lleno, hasta un 90-95 %, porque queda menos aire dentro y hay menos humedad que condensar. Deja siempre un pequeño margen, porque el combustible se dilata con el calor.
Hay quien defiende que en climas templados la condensación de un depósito a medias es mínima, y es cierto que depende de la zona y de cuánto cambie la temperatura entre el día y la noche. Nuestra recomendación práctica es sencilla: si puedes, llénalo casi del todo con combustible fresco, y si no, da por hecho que habrá algo más de agua y revisa el fondo al volver.
Los 7 pasos con el combustible antes de parar el barco
- Mira el filtro separador de agua y purga lo que haya. Si el vaso tiene agua o suciedad, ya sabes cómo está el depósito. Hazlo con el motor parado y recoge todo lo que salga.
- Decide el nivel. Para el invernaje del barco, casi lleno, como hemos visto, y con espacio para la dilatación.
- Reposta combustible fresco. El que llevas desde el verano ya tiene meses. Si tu motor de gasolina lo admite, elige la que lleve menos etanol.
- Trata el combustible. Echa GML 5000G en el depósito antes de repostar, o justo después, para que se mezcle bien. Más abajo tienes las dosis.
- Haz funcionar el motor unos 15 minutos. Así el combustible tratado llega a toda la línea: bomba, filtros e inyectores o carburador.
- Cambia el filtro de combustible y apunta la fecha. Un filtro nuevo es el mejor punto de partida tras el invernaje del barco, y la fecha te dirá cuánto lleva el combustible en el depósito.
- Revisa el respiradero y los manguitos. Que no entre agua de lluvia ni de salpicaduras, y que no haya grietas por donde pueda colarse humedad.
GML 5000G para el invernaje del barco: qué hace y qué no
GML 5000G es un tratamiento de combustible de base órgano-vegetal para diésel, gasolina, queroseno y HVO. Mantiene el combustible protegido frente al agua, evita su oxidación y su envejecimiento, y protege los depósitos y el combustible durante los periodos de invernaje. Está libre de metales, cenizas y disolventes, y es autodispersante: se mezcla solo, sin equipos de dosificación. Está recomendado para pequeños consumidores de combustible, incluida la náutica deportiva y profesional.
Estas son las dosis de mantenimiento según el formato:

| Formato | Trata hasta |
|---|---|
| Monodosis de 50 ml | 250 litros |
| Tubo de 125 ml | 600 litros |
| Envase de 500 ml | 2.500 litros |
| Envase de 1 litro | 5.000 litros |
La dosis de mantenimiento es de 1 litro por cada 5.000 litros de combustible. Si el depósito lleva tiempo parado o lo vas a tratar a fondo por primera vez, recomendamos una dosis de choque, que es el doble: 1 litro por cada 2.500 litros. Un ejemplo: para un depósito de 200 litros te basta con una monodosis de 50 ml.
Un consejo: la acción limpiadora de GML 5000G puede soltar suciedad antigua, así que revisa los primeros filtros después del tratamiento. Si el depósito ya tiene lodo o agua en cantidad, vacíalo y límpialo primero, y trata después el combustible limpio para mantenerlo así.
Qué revisar al volver de la invernada
Al empezar la temporada, antes de salir del puerto, dedica diez minutos al combustible:
- Purga el separador de agua y, si puedes, saca una muestra del fondo del depósito. Si no es posible, mira el vaso del filtro en el primer arranque.
- Desconfía de un combustible turbio, con olor agrio o con agua visible. No navegues con él.
- Cambia el filtro primario si tiene mal aspecto, y lleva uno de repuesto a bordo.
- Si el combustible tiene más de un año, lo más prudente es vaciarlo.
Al volver del invernaje del barco, si encuentras agua en el fondo, te explicamos qué hacer en nuestra guía sobre el agua en el depósito de gasoil del barco. Y si quieres repasar el resto del mantenimiento, tienes náutica de recreo: cómo cuidar el combustible y evitar averías y para qué sirve el GML 5000G. Si el combustible lo guardas en tierra, en un tanque o un depósito auxiliar, mira también cómo evitar agua y sedimentos en el combustible almacenado.
Preguntas frecuentes sobre el invernaje del barco
¿Depósito lleno o a medias en el invernaje?
La recomendación más extendida es dejarlo casi lleno, hasta un 90-95 %, porque queda menos aire dentro y hay menos humedad que condensar. Deja siempre un pequeño margen, porque el combustible se dilata con el calor.
¿Qué hago con el combustible antes de parar el barco?
Siete pasos: mirar el filtro separador de agua y purgar lo que haya, decidir el nivel, repostar combustible fresco, tratar el combustible, hacer funcionar el motor unos 15 minutos, cambiar el filtro de combustible y apuntar la fecha, y revisar el respiradero y los manguitos.
¿Cuánto GML 5000G echo para el depósito?
La dosis de mantenimiento es de 1 litro por cada 5.000 litros de combustible. Si el depósito lleva tiempo parado o lo vas a tratar a fondo por primera vez, la dosis de choque es el doble: 1 litro por cada 2.500 litros. Para un depósito de 200 litros basta con una monodosis de 50 ml.
¿Qué reviso al volver de la invernada?
Purga el separador de agua y, si puedes, saca una muestra del fondo del depósito. Desconfía de un combustible turbio, con olor agrio o con agua visible, y no navegues con él. Cambia el filtro primario si tiene mal aspecto y, si el combustible tiene más de un año, lo más prudente es vaciarlo.
Cierra el invierno con el combustible protegido
El invernaje del barco se gana con poco: combustible fresco, el depósito casi lleno, el agua purgada, un filtro nuevo y el combustible tratado. Elige el formato de GML 5000G que te corresponda en nuestra tienda online, con envío en 1 a 3 días hábiles. Si dudas con la dosis para tu depósito, escríbenos a tecnico@gmlgt.com y te ayudamos.
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