El agua en el depósito de gasoil del barco es una de las averías más comunes en la mar y de las que menos se ven venir. Entra poco a poco, se queda en el fondo y no da la cara hasta que un filtro se atasca o el motor empieza a toser lejos del puerto.
Aquí tienes de dónde sale ese agua, qué señales avisan de que ya está dentro, cómo confirmarlo y qué hacer paso a paso. Sirve para barcos de recreo, de pesca y de trabajo con motor diésel.
Agua en el depósito de gasoil del barco: de dónde sale
El agua casi nunca entra de golpe. Suele colarse por una de estas vías:
- Condensación. Con los cambios de temperatura entre el día y la noche, la humedad del aire del depósito se condensa en las paredes y cae al fondo. Es más habitual con el depósito a medias y con el barco parado.
- El tapón de llenado de cubierta. Una junta en mal estado o un tapón mal cerrado deja pasar lluvia, salpicaduras y agua de baldeo.
- El respiradero del depósito. Si la salida está agrietada o mal orientada, entra humedad cada vez que el depósito «respira».
- El propio combustible. A veces el agua ya viene en el suministro o se genera en el almacenamiento del puerto o de la estación.
El límite oficial da una idea de lo poco que hace falta: el gasóleo de automoción y el de uso agrícola y marítimo no pueden pasar de 200 mg de agua por kilo según el Real Decreto 1088/2010. Eso son unos 17 ml de agua por cada 100 litros de gasóleo.
Qué pasa si entra agua en el depósito de gasoil del barco: daños y riesgos
El agua no arde, así que lo primero que provoca es un motor que no rinde. Pero el problema va más allá:
- Filtros que se atascan antes de tiempo, con la consiguiente pérdida de alimentación.
- Desgaste y corrosión en bomba e inyectores, que trabajan con tolerancias muy finas y se lubrican con el propio gasóleo.
- Hongos y bacterias. En la zona de contacto entre el agua y el gasóleo pueden crecer microorganismos que forman filamentos y lodos, se agarran a las paredes del depósito y a las canalizaciones y acaban taponando filtros. Es lo que se conoce como peste del diésel.
Por eso conviene detectar el agua cuanto antes: un depósito con agua es un problema pequeño; uno con lodo microbiano ya es una limpieza.
6 señales de agua en el depósito de gasoil del barco
- El separador de agua tiene líquido en el vaso transparente, o salta la alarma si lo lleva.
- El motor pierde potencia, da tirones o no sube de vueltas.
- Cuesta arrancar o el motor se para al ralentí.
- Sale humo blanco o grisáceo por el escape.
- Los filtros se saturan una y otra vez, y salen con lodo oscuro.
- El combustible se ve turbio o huele agrio, a podrido.
Ninguna de ellas es una prueba por separado, porque un filtro sucio o un inyector con problemas dan síntomas parecidos. Pero si ves dos o tres a la vez, sospecha del agua.
Si lo que tienes es un coche o una furgoneta diesel en lugar de un barco, las señales y el primer paso son los mismos: no insistas con el arranque, purga el filtro con agua y no sigas conduciendo con el motor tosiendo, porque un motor con agua en el circuito puede dañarse rápido.
Cómo comprobar si hay agua en el depósito de gasoil del barco
- Mira el vaso del separador con el motor parado. Si el combustible está limpio y brillante, bien; si ves una capa de otro color o gotas en el fondo, ahí está el agua.
- Saca una muestra del fondo del depósito. Si hay un grifo de purga o puedes meter un tubo hasta abajo con una bomba manual, llena un frasco transparente y déjalo reposar unos minutos: el agua se separa y queda abajo.
- Usa una pasta detectora de agua en una varilla de sonda. Es barata y se encuentra en cualquier tienda náutica.
Qué hacer si ya tienes agua en el depósito de gasoil del barco
- No fuerces el motor. Si notas la pérdida de potencia navegando, reduce marcha y regresa a puerto. Si necesitas ayuda, avisa por el canal 16.
- Purga el separador y el depósito. Abre la purga con un recipiente debajo hasta que salga gasóleo limpio. Anota cuánto sale.
- Cambia los filtros de combustible. Los que han estado trabajando con agua no vuelven a rendir bien.
- Busca de dónde ha entrado. Revisa el tapón de cubierta, su junta y el respiradero. Si no se arregla el origen, el agua volverá.
- Si hay lodo oscuro o mucha agua, limpia el depósito. Hace falta vaciarlo y limpiarlo. Ningún tratamiento de combustible sustituye a esa limpieza.
- Trata el combustible para evitar que vuelva. Una vez limpio, ahí sí tiene sentido proteger el gasóleo.
Cómo evitar el agua en el depósito de gasoil del barco
Los hábitos que mejor funcionan son los más simples: repostar con el depósito casi lleno al terminar la temporada, comprobar el vaso del separador al empezar cada salida, cambiar los filtros en sus plazos y revisar la junta del tapón de llenado una vez al año.
A eso se suma el tratamiento del combustible. GML 5000G es un tratamiento de base órgano-vegetal para diésel y gasolina. Está pensado para homogeneizar el combustible y separar el agua del combustible, y mantiene el combustible limpio y protegido frente a la presencia de agua. Es autodispersante: se mezcla solo y no hace falta ningún equipo.

La dosis de mantenimiento es de 1 litro por cada 5.000 litros de combustible. Si el depósito lleva tiempo sin tratar o acabas de limpiarlo, recomendamos una dosis inicial o de choque de 1 litro por cada 2.500 litros. Para un depósito de 200 litros, eso son 40 ml de mantenimiento o 80 ml de choque. Los formatos van de la monodosis de 50 ml, que trata hasta 250 litros, al envase de 1 litro, que trata hasta 5.000. Después del primer tratamiento, revisa los primeros filtros, porque la acción limpiadora puede soltar suciedad antigua.
Si vas a dejar el barco parado una temporada, mira nuestra guía del invernaje del barco y el combustible. Para el resto del mantenimiento, tienes náutica de recreo: cómo cuidar el combustible, pesca profesional: cada litro cuenta y para qué sirve el GML 5000G.
Preguntas frecuentes sobre el agua en el depósito de gasoil del barco
¿De dónde sale el agua en el depósito de gasoil de un barco?
Casi nunca entra de golpe. Suele colarse por condensación, por el tapón de llenado de cubierta, por el respiradero del depósito o con el propio combustible del suministro.
¿Qué señales avisan de que hay agua en el depósito?
Líquido en el vaso del separador, pérdida de potencia o tirones, arranque difícil o motor que se para al ralentí, humo blanco o grisáceo, filtros que se saturan una y otra vez y combustible turbio o con olor agrio. Una sola señal no prueba nada: si ves dos o tres a la vez, sospecha del agua.
¿Cómo compruebo si hay agua en el depósito?
Mira el vaso del separador con el motor parado, saca una muestra del fondo del depósito y déjala reposar en un frasco transparente, o usa una pasta detectora de agua en una varilla de sonda.
¿Qué hago si ya tengo agua en el depósito?
No fuerces el motor. Purga el separador y el depósito, cambia los filtros y busca de dónde ha entrado. Si hay lodo oscuro o mucha agua, hay que vaciar y limpiar el depósito: ningún tratamiento sustituye esa limpieza. Después, trata el combustible para evitar que vuelva.
Protege el gasoil de tu barco
El agua en el depósito de gasoil del barco entra por condensación, por el tapón o por el respiradero, se detecta en el vaso del separador y en una muestra del fondo, se saca purgando y limpiando, y se evita con buenos hábitos y con el combustible tratado. Puedes elegir el formato de GML 5000G que necesites en nuestra tienda online, con envío en 1 a 3 días hábiles. Si no sabes qué dosis te corresponde, escríbenos a tecnico@gmlgt.com.
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