Una válvula EGR sucia es una de las causas más habituales de tirones, humo y consumo elevado en un coche diésel, y tiene solución con una buena limpieza. En esta entrada te explicamos qué hace esta válvula, cómo saber si está sucia, por qué se ensucia y cómo limpiarla, tanto si decides desmontarla como si prefieres no hacerlo.
Qué es la válvula EGR y para qué sirve
La EGR (Exhaust Gas Recirculation) es la válvula de recirculación de gases de escape. Como explica Diario Motor, su función es devolver parte de los gases de escape a la admisión del motor para reducir la temperatura de la combustión y, con ella, las emisiones de óxidos de nitrógeno.
El inconveniente es que esos gases arrastran hollín. Con el tiempo se forma una capa de carbonilla que acaba dificultando el funcionamiento de la válvula y del conducto de admisión.
Síntomas de una válvula EGR sucia
Estos son los síntomas más habituales de una válvula EGR sucia:
- Testigo de avería del motor encendido en el salpicadero.
- Humo negro o grisáceo al acelerar, señal de una combustión deficiente.
- Aumento del consumo de combustible.
- Tirones y arranques difíciles, sobre todo con el acelerador suave.
- Filtro de partículas saturado, porque una mala combustión genera más hollín.
Si el coche tiene estos síntomas y además ha llegado la fecha de la inspección, tienes más información en nuestra entrada sobre cómo pasar la ITV de emisiones.
Por qué se ensucia la EGR
Con los kilómetros, una válvula EGR sucia es casi inevitable, porque la acumulación de carbonilla es normal con el uso, pero hay hábitos que la aceleran:
- Trayectos cortos y urbanos.
- Conducir a bajas revoluciones.
- Circular casi siempre con el motor a un régimen muy bajo.
Son los mismos hábitos que saturan el filtro de partículas, así que si te ha pasado una cosa, revisa la otra: tenemos una guía sobre cómo prevenir averías del filtro de partículas.
Cómo limpiar una válvula EGR sucia
El tratamiento de fondo para una válvula EGR sucia es limpiarla. Hay dos caminos, según quieras desmontar o no, y para cada uno tenemos un producto:
- Sin desmontar: JLM Limpiador de admisión y EGR. Limpia la válvula de recirculación de gases, el sistema de admisión completo y las válvulas de admisión en culata. Disuelve el óxido, la suciedad y los depósitos de hollín, restaura el flujo de aire al motor y ayuda a reducir el humo del escape. Está pensado para diésel con ralentí irregular o pérdida de potencia, y es apto para todos los motores diésel y de gasolina.
- Con la válvula desmontada: ADD Descarbonizante multiusos. Elimina la carbonilla y los residuos carbonosos de la EGR, de la mariposa y de la geometría variable del turbo. Es la opción para cuando sacas la pieza del motor y quieres dejarla limpia antes de montarla.
Así se aplica el JLM Limpiador de admisión y EGR:
- Agita bien el envase.
- Conduce hasta que el motor alcance la temperatura de funcionamiento y apágalo.
- Retira la manguera situada entre el turbo y el filtro de aire.
- Arranca el motor y mantenlo a unas 2.000 rpm.
- Pulveriza el producto desde unos 20 centímetros directamente en el colector de admisión, en pulsaciones cortas de 1 a 2 segundos.
Y así se usa el ADD Descarbonizante: se aplica generosamente sobre la pieza desmontada, se deja actuar unos 20 minutos, se limpia la suciedad reblandecida y se repite si hace falta. Antes de montar la pieza hay que eliminar los restos de producto.
Cómo evitar que vuelva a aparecer una válvula EGR sucia
Si puedes, alterna los trayectos urbanos con salidas a carretera y evita circular siempre a muy bajas revoluciones. Una limpieza periódica de la admisión y la EGR es la forma más sencilla de mantener el circuito limpio, sobre todo en coches que hacen sobre todo trayectos cortos.
Preguntas frecuentes sobre la válvula EGR sucia
¿Cuáles son los síntomas de una válvula EGR sucia?
Testigo de avería del motor encendido, humo negro o grisáceo al acelerar, aumento del consumo, tirones, arranques difíciles y un filtro de partículas saturado.
¿Por qué se ensucia la válvula EGR?
La EGR devuelve parte de los gases de escape a la admisión y esos gases arrastran hollín, que con el tiempo forma una capa de carbonilla. Los trayectos cortos y urbanos y conducir siempre a bajas revoluciones lo aceleran.
¿Se puede limpiar la válvula EGR sin desmontarla?
Sí. El JLM Limpiador de admisión y EGR limpia la válvula, el sistema de admisión completo y las válvulas de admisión en culata. Se aplica con el motor a temperatura de funcionamiento y a unas 2.000 rpm, pulverizando desde unos 20 centímetros en el colector de admisión, en pulsaciones cortas de 1 a 2 segundos.
¿Y si desmonto la válvula EGR?
Con la pieza fuera del motor, el ADD Descarbonizante multiusos elimina la carbonilla. Se aplica generosamente, se deja actuar unos 20 minutos, se limpia la suciedad reblandecida y se repite si hace falta. Antes de montar la pieza hay que eliminar los restos de producto.
Resumen
Una válvula EGR sucia se nota en el testigo, en el humo, en el consumo y en los tirones. Con el JLM Limpiador de admisión y EGR la limpias sin desmontar, y con el ADD Descarbonizante dejas la pieza como nueva cuando la sacas del motor. Los dos están en nuestra tienda online.




